La hidratación diaria constante es clave para dar nueva vida a la piel, ya que disminuye la falta de brillo, la sequedad y las líneas de expresión. Proporciona una humectación inmediata y mejora la capacidad de la piel para conservar la humedad. Asimismo, promueve una hidratación intensa y duradera, lo que refuerza la barrera cutánea. El resultado es un rostro que se ve radiante, saludable y luminoso. Su pH equilibrado de 5,7 lo hace apropiado para cualquier tipo de piel y está completamente libre de aceites esenciales, siliconas, perfumes, colorantes y alcoholes agresivos. Los dermatólogos lo recomiendan y lo han sometido a pruebas. Entre sus beneficios están: evidencia clínica que respalda un aumento instantáneo en la hidratación de la piel, una mejora en la textura y un incremento en el brillo. Un 97% de los participantes notaron que su piel se sentía más suave, un 93% dijo que notaron una mayor hidratación y otro 93% observó que su piel estaba más luminosa.