Tomando como referencia la vibrante y activa área de Lower East Side, surge una propuesta fresca, original y emocionante. Este lugar, rebosante de arte urbano, se distingue por su singularidad y ritmo musical que resuena en el ambiente. La esencia de la ciudad late con fuerza, mientras que su historia perdura en el aire. En este contexto, una fragancia frutal-floral irrumpe con fuerza, desbordando vitalidad. La combinación de manzana Pink Lady junto a jazmín, frambuesa negra, musgo blanco y un toque de cuero despierta los sentidos, resultando en una esencia que rinde homenaje a la individualidad y a la creatividad.