Este innovador tratamiento facial tipo "lifting" se enfoca en abordar los ocho principales desafíos cutáneos: arrugas, poros grandes, pérdida de firmeza, falta de hidratación, irregularidades en la textura, tono desigual, desequilibrio y flacidez. Al aplicarse, la mascarilla se seca sobre la piel, generando una tensión que ocasiona "quiebras" en las áreas más deshidratadas, lo que permite evaluar el estado de la piel en ese momento. Su exclusiva combinación de Albúmina y Extracto de Centella ofrece un efecto tensor inmediato, dejando el rostro notablemente más suave, firme y con una textura mejorada tras solo una sesión.